sábado, 19 de febrero de 2011

Libran exhortos a los EE UU y Uruguay para averiguar quién pagó el narcoavión

Página 12
19 de febrero de 2011

El juez Caputo busca en Miami datos sobre las empresas vinculadas con el alquiler del jet y en Chicago las cuentas bancarias de Juliá.


El Juzgado Nacional en lo Penal Económico Nº 4 libró ayer dos exhortos a los Estados Unidos y otro a Uruguay, a fin de obtener información vinculada al contrato de leasing por el avión que utilizaran los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá para transportar 944 kilogramos de cocaína y que fuera descubierto en Barcelona, España, el 2 de enero.
De los exhortos a los Estados Unidos, uno está dirigido a Miami para conseguir datos sobre dos empresas vinculadas con esa operación, y otro a Chicago, por dos cuentas bancarias vinculadas a Gustavo Juliá desde las cuales se habrían realizado algunos de los pagos por la contratación.
En tanto, en Uruguay se pidió información sobre una empresa que habría cancelado algunas de las cuotas del leasing.
Los exhortos fueron firmados por el juez Rafael Caputo, quien actúa como subrogante hasta el próximo lunes, cuando el titular del juzgado, Alejandro Catania, retome su actividad tras una licencia.
Esta información que se dio a conocer ayer oficialmente confirma la información publicada por Tiempo Argentino el 10 de febrero, en la que se dio cuenta del pedido de la justicia argentina a los Estados Unidos para establecer cómo fue el contrato de leasing por el cual los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá habrían adquirido el avión Challenger retenido en el aeropuerto catalán de El Prat.
Tal como publicó este diario, el juzgado busca determinar qué pagos se hicieron en cumplimiento de ese contrato de leasing. Por el momento, se están cotejando las fechas en que se gestó la operación y se acordaron los depósitos parciales, sobre todo los comprometidos a futuro.
De esta manera se intenta establecer si el avión fue comprado para traficar drogas a Europa e iba a ser pagado con el producido de esas operaciones ilegales. El cargamento decomisado en Barcelona supera los 50 millones de dólares, de los cuales sólo una pequeña parte es destinada a las “mulas”.
“En la operación intervinieron muchas manos, incluso brokers. Pedimos todos los detalles para empezar a despejar nombres y situaciones”, reconoció una fuente con acceso al expediente, aún bajo secreto de sumario.
Si bien Medical Jet, la empresa de los Juliá, aparece a cada momento en la investigación, lo cierto es que los aviones (el Challenger, y también otras aeronaves que realizaron vuelos anteriores) no figuran como propiedad de esa empresa. Y sí aparecen una sociedad identificada por las fuentes como Federal Aviation, en cuyo staff aparecerían los Juliá, y otra con sede en los Estados Unidos, identificada como “GS Gold”, radicada en Miami.
El juez Caputo pidió a la justicia estadounidense informes sobre la composición societaria de esa firma.
El magistrado insistió ante el Ministerio de Relaciones Exteriores para que apuraran los informes pendientes de la justicia de El Prat de Llobregat, que tiene jurisdicción sobre el caso de la cocaína. Pero hasta ahora el único resultado que obtuvo fue un escueto informe de apenas dos líneas, remitido por Interpol España, confirmando que la causa sigue en secreto de sumario, que será levantado “en los próximos días”.
También el capítulo local continúa bajo estricto secreto de sumario.

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