Por Catriel Etcheverri
Para Tiempo Argentino
14 de diciembre de 2010
Aníbal Fernández criticó a Duhalde y Posse. Presentó pruebas sobre el armado de los ataques. Se sabía hasta la hora en que comenzarían.
Aníbal Fernández fue tajante. “No son vecinos que están enojados, son activistas motivados por punteros políticos de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires”, afirmó el jefe de Gabinete en la conferencia de prensa que brindó ayer y en la que se refirió a los incidentes registrados el domingo por la noche en Villa Soldati.
Acompañado por el ministro de Justicia, Julio Alak, y por los jefes de Prefectura y de Gendarmería, Oscar Arce y Héctor Schenone, Fernández mostró videos y fotografías del ataque a los efectivos de Gendarmería que desde el sábado pasado custodian el Parque Indoamericano, así como otros elementos que los manifestantes utilizaron para la agresión, como botellas, piedras, palos, un revólver calibre 32 y hasta un chaleco antibalas traspasado por el disparo de un “arma tumbera”.
La teoría del armado de los incidentes expuesta por Fernández quedó poco después reforzada cuando cerca de las 17 horas trascendió en diversos medios que se estaba preparando un nuevo ataque para las 19. Casi con precisión suiza, pocos minutos después de la hora señalada, comenzó una nueva refriega en Villa Lugano.
“Estos son punteros políticos de la Capital y dirigentes políticos de la provincia de Buenos Aires que siempre para estas mismas fechas buscan incentivar la agresión, con tomas de supermercados, por ejemplo. Busquen en los archivos”, advirtió el jefe de Gabinete y cargó contra dirigentes políticos como Eduardo Duhalde y Abel Posse, de quien criticó su “fascismo y gestos antidemocráticos”.
“Hay declaraciones desafortunadas ciento por ciento como los dichos de Duhalde desde los Estados Unidos, donde habla de poner orden o de desmadre. Rechazo, repruebo y condeno esas declaraciones que exacerban los gestos de violencia”, señaló. La respuesta no se hizo esperar. Por medio de una carta abierta el ex presidente señaló que “el orden no es de derecha ni de izquierda” y puntualizó que “corresponde al Estado neutralizar, con el uso responsable de la fuerza pública, la acción de grupos o sectores, que montándose sobre necesidades reales de los más humildes intentan lucrar con la anarquía y el desorden”.
Fernández criticó también a Mauricio Macri, de quien dijo que “tuvo una actitud tozuda y contumaz” frente al conflicto y señaló que en los dos encuentros que mantuvo con el gobierno nacional “la intransigencia fue la que manejó la reunión”. “La sobreexageración del diálogo nos da por respuesta cero”, sentenció Fernández. En los videos y las fotos el jefe de Gabinete señalizó a un hombre con buzo rayado y a otro con gorrita como los líderes de los que produjeron incidentes y dijo que está avanzándose en su identificación.
Por último, Alak sostuvo que “ha habido una articulación entre el discurso xenófobo del jefe de gobierno porteño con criminales que tratan de vender terrenos a gente que está desesperada”. Esto se da en “una ciudad donde hace muchos años que el gobierno porteño no construye viviendas” agregó y en esa línea Fernández escribió en su blog: “De las 10 mil viviendas anuales que iban a entregar, durante este año que termina, sólo adjudicaron 81, lo que indica a todas luces el grado de subejecución de lo previsto en el presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires para la construcción de viviendas: apenas el 18% de los 415 millones previstos.”
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