Tiempo Argentino
18 de febrero de 2011
Cuatro agentes de la Aduana y la PSA afirmaron además que los militares intentaban pasar como bolso de mano la valija con drogas.
Cuatro agentes de la Aduana y de la Policía Aeroportuaria declararon ayer ante la justicia en la causa que investiga al avión militar estadounidense que fue requisado hace una semana en el aeropuerto de Ezeiza y traía armas y medicamentos sin declarar. Los testigos aseguraron que los militares estadounidenses traían componentes de armas no declaradas, mientras que uno de los 24 fusiles declarados tenía una numeración diferente a la que ya contaba con permiso de desembarco transitorio. También dijeron que en un bulto que los instructores extranjeros intentaron pasar como equipaje de mano fueron halladas drogas analgésicas y psicotrópicas, cuyo ingreso al país no está permitido.
La declaración la recibió el juez en lo penal económico Rafael Caputo. Los dos policías aeroportuarios y los dos agentes aduaneros iniciaron la ronda de 22 testigos citados a declarar, para establecer si hubo o no delito. El subdirector técnico legal de la Aduana, Pedro Roveda, había asegurado el martes ante el juez subrogante Ezequiel Berón de Astrada, que el organismo no hizo presentación judicial alguna por considerar que no hubo ningún ilícito en el incidente, sino una infracción al código que obliga a la incautación de la mercadería.
“Todos los testigos dijeron que el problema surgió cuando en un bulto ubicado en la bodega del avión se encontraron, además de las armas declaradas, partes de fusiles que no estaban declarados previamente” en la lista de elementos que iban a utilizar para entrenar a policías argentinos, dijeron las fuentes judiciales.
Se trataba de cinco cañones de fusiles, presuntamente partes intercambiables, pero que no figuraban en las documentación previamente entregada por vía diplomática a las autoridades aduaneras. En la revisación, se detectó además que uno de los 24 fusiles transportados tenía la numeración cambiada.
De acuerdo al relato de los testigos, luego de ese hallazgo, los funcionarios intervinientes quisieron abrir una maleta verde que los nueve tripulantes del avión querían bajar como equipaje de mano, pero estos se negaron y durante varias horas permanecieron sentados sobre esa valija para evitarlo. Cuando finalmente las autoridades la abrieron encontraron drogas, algunas que se usan como calmante del dolor, y psicotrópicos.
Las declaraciones testimoniales continuarán hoy cuando den su testimonio funcionarios del Registro Nacional de Armas (RENAR) y de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT). El martes la causa caerá en las manos del titular del juzgado, Marcelo Aguinsky.
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