Tiempo Argentino
17 de febrero de 2011
El fiscal de instrucción Sandro Abraldes denunció que los integrantes de dos comisarías de la Policía Federal le ocultaron durante unas dos horas que en la represión del 7 de diciembre, tras la ocupación del Parque Indoamericano, en Villa Soldati, habían muerto dos personas. Lo hicieron pese a que tenían órdenes expresas de “efectuar consulta de forma inmediata en los casos de urgencia, trascendencia, gravedad o con personas privadas de su libertad”. Los policías contaban, para ello, con “todos los números telefónicos disponibles”. Pese a ello, Abraldes se enteró de las muertes de Bernardo Salgueiro, por parte de la Comisaría 52ª, y de Rossemary Chura Puña, por parte de la Seccional 36ª, mucho después de que se hubieran producido los decesos. El fiscal investiga si ambos fallecieron como consecuencia de disparos policiales. “La directiva a los oficiales jefe de cada dependencia policial fue simple, directa y fácilmente asequible para su entendimiento: provocar la consulta inmediata con la fiscalía. Desde ambas seccionales se ha incumplido claramente el mando”, subraya la denuncia.
La presentación del fiscal se produjo un día después de que la Cámara del Crimen rechazara la recusación que el propio Abraldes formuló en enero contra el juez de instrucción Eliseo Otero, luego de que este rechazara un pedido de detención del presunto barrabrava de Huracán Julio Capella, a quien las imágenes de TVC muestran haciendo el ademán de empuñar un arma e incluso disparar con ella en dirección a los ocupantes del Parque Indoamericano. El juez Otero le dictó falta de mérito a Capella después de que este alegara que el arma era “una réplica”. Luego, Otero se declaró incompetente y entendió que el expediente debía tramitar en la Justicia Federal. La Sala Quinta de la Cámara debe resolver sobre esa situación.
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